Capítulo 68 Algo me dice que te gusta

El beso no es una caricia; es una invasión en toda regla.

Cuando los labios de Ian vuelven a colisionar contra los míos, el mundo exterior desaparece por completo, reducido al espacio sofocante entre la seda de la almohada y el peso implacable de su cuerpo sobre el mío. Me besa con una desesperación...

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