Capítulo 85 ¡Que estupidos son!

Ian

El olor a pólvora y polvo de ladrillo me quema las fosas nasales. Aprieto la espalda contra el lateral de metal del coche blindado, sintiendo las vibraciones de las detonaciones retumbar en mis costillas. A mi lado, Mauricio se presiona la herida del hombro con la mano ensangrentada, soltando u...

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