Capítulo 87 ¡Todo es mi culpa!

Emma

El rojo intermitente de la sirena tiñe de sangre las paredes de yeso del pasillo.

—¡Mascarilla a diez litros! ¡Paciente masculino de treinta y dos años, herida de bala en el hemitórax izquierdo, entrada sin orificio de salida evidente! —grita uno de los paramédicos mientras la camilla vuela a t...

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