Capítulo 89 El tiempo se te acaba

Emma

La palabra «marido» aún retumba en el aire helado del pasillo, pesada y desafiante, suspendida entre nosotros como un guante arrojado al suelo.

El cirujano se queda estático frente a nosotros, con los guantes de látex arrugados entre sus manos y los ojos abiertos de par en par, alternando la mi...

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