Capítulo 3 Anna

Capítulo 3

Anna

Los ojos de Frank se abrieron de par en par, cuando me vio desnuda ante él, me sentí avergonzada, tuve un fuerte impulso de cubrirme las partes íntimas de mi cuerpo, pero tuve que usar toda mi fuerza de voluntad para no hacerlo.

Fue difícil, era la primera vez que un hombre me veía totalmente desnuda.

—Anna, ¿Qué haces? Cúbrete.

—Vamos, ¿Me vas a decir que no me deseabas? Pude notar en las pocas veces que nos reunimos como me mirabas… no tienes que fingir conmigo —le dije.

Me moví, y antes de que Frank pudiera reaccionar, me sentí encima de sus piernas, y pude notar que este último estaba algo tenso, pero yo estaba mucho peor que él.

Estaba temblando en todos lados, no quería que Frank se diera cuenta, pero era difícil, la bebida que tome no fue suficiente para calmarme en esta situación, y eso que me bebí varias copas.

—Eso fue cuando pensé que eras soltera.

—Pues justo ahora, lo estoy, no me voy a casar con William, ni aunque mi padre me llevé a la fuerza al altar —respondí.

Empecé a mover mis nalgas de un lado a otro, para poder provocarlo, la única experiencia que tenía era lo que escuché de mis amigas, pero no fue difícil poder excitar a Frank.

Note como el bulto entre sus piernas empezaba a crecer y como algo empezó a golpearme allí abajo en mi culo.

—Tu padre es uno mis socios Anna, ¿Lo olvidaste?

—No, no lo hice… justo por eso es que quiero que seas tú quien se lleve mi primera vez —murmure.

Me abalancé sobre Frank y empecé a besarlo con fuerza.

Lo abrazo para que no pueda apartarme, y me aferro a él con intensidad, para que no pueda despegarse de mí.

Al inicio, Frank intento oponer resistencia, pero no paso mucho antes de que esa leve resistencia se fuera, y poco a poco se dejó llevar por mi ritmo.

Solo tuvo que pasar unos minutos para que Frank me estuviera besando mientras sus manos recorrían mi cuerpo.

Sus toques llegaron a mis nalgas, y pude sentir un apretón bastante fuerte allí atrás, no pude evitar gemir por eso, pero mis gemidos fueron ahogados por los besos de Frank.

Este último no me dejo tiempo para respirar y continuo, haciéndome varias cosas.

La forma en la que me besaba y me tocaba se sentía mucho mejor que cualquier cosa que hubiera hecho William antes en el pasado, y fue mucho más considerado también, ya que parecía que quería que yo lo disfrutara.

Fue lo contrario a William, el cual muchas veces era bastante egoísta en ese sentido.

Las manos de Frank fueron manoseando mi cuerpo de arriba abajo, se sintió bien, mi cuerpo tembló, pero por el placer que estaba sintiendo, Frank chupo mis pechos, y mis gemidos llenaron la habitación.

Pude sentir que el bulto entre sus piernas se hacía más y más grande, estaba golpeándome en mis nalgas, y quería salir, pero estaba siendo presionado por mi culo.

Me gusto esa sensación, y mis nalgas se movieron de un lado a otro, quería ver que tan grande podría volverse.

—Acuéstate Anna —me dijo Frank.

— ¿Cómo? —pregunte.

Frank no esperó a que entendiera que es lo que quería, ya que, de un solo movimiento, me tiro a la cama, rebote, y Frank con una de sus manos coloco las mías por encima de mi cabeza y las mantuvo allí sin dejarme moverlas.

Se colocó a mi lado, y pude sentir la mano libre que tenía, bajando por mi cuerpo lentamente, temblé como loca y tuve algunos espasmos mientras me hizo eso, un hormigueo apareció en medio de mis piernas y se fue haciendo más fuerte.

Los dedos de Frank llegaron hacia mi zona íntima, y empezó a complacerme con ellos.

Mi cuerpo se retorció cuando sentí sus dedos, frotarme allí abajo, y me moví de forma involuntaria, pero el agarre que Frank me tenía sobre mis manos, me impidió moverme mucho.

—E-espera — murmuré.

No me hizo caso, y sentí sus dedos entrar en mi interior.

Di pequeños gritos, pero por el placer que sentía, el hormigueo que sentía allí en mis piernas, se hizo más grande, los dedos de Frank se movieron con más intensidad.

Se sentía muy bien, lo hacía mucho mejor que yo, las sensaciones que me daba fueron algo que no experimente antes.

Mi cuerpo se retorció y a veces tuvo espasmos, mientras Frank frotaba y metía sus dedos una y otra vez en mi interior no pare de gemir, y esta vez, y él en esta ocasión no me beso para taparme mis gritos.

Si alguien pasara cerca, seguro que me escucharía, eso me puso más sensible.

Pude sentir algunos espasmos en mi zona íntima, sentía que estaba por llegar al clímax, el hormigueo en mis piernas aumento, mi espalda se arqueó, mordí una almohada para no gritar muy fuerte, pero antes de que lo hiciera, Frank paro de la nada y se levantó.

Me enojé con él.

— ¿Qué paso? —murmure.

Vi a Frank quitarse su camisa y dejo su cuerpo al descubierto, tenía un cuerpo bien definido, con músculos y un pecho firme, me quede embelesada viéndolo, antes de que se quitara sus pantalones y los arrojara al suelo.

Allí fue que desperté de mi trance y los nervios volvieron a mí, al saber lo que venía a continuación justo ahora, mis piernas temblaron.

Frank no tardó nada en quitarse todo lo que lo cubría, y entonces, su pene quedo expuesto ante mí y apuntando firmantemente en mi dirección, lo pude ver palpitar, estaba muy cerca, y lo podía ver muy bien a pesar de la distancia.

Trague algo de saliva.

Era enorme… es como si gritara que quería entrar dentro de mí.

El hormigueo en mis piernas se hizo aún más fuerte al verlo.

Era enorme… es como si gritara que quería entrar dentro de mí.

El hormigueo en mis piernas se hizo aún más fuerte al verlo.

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