Capítulo 4 Anna

Capítulo 4

Anna

—Anna, ¿Qué pasa? —me pregunto Frank.

Reaccione, y lo mire.

—No pasa nada — murmuré.

— ¿Segura? Estás temblando mucho —soltó.

Allí fue que me di cuenta, mire, y tenía razón eso que dijo Frank, no quería perder el impulso, así que me moví un poco, me levante y abrace a Frank, y apreté mi cuerpo contra el suyo.

Lo besé, y jugué con su lengua usando la mía por un instante mientras mi pecho era apretado por el suyo, pude sentir su pene en medio de mis piernas, lo apreté con mis muslos, y jugué con poco con ellos.

Me quedé impresionada…, ya que el pene de Frank sobresalía incluso a pesar de que lo tenía entre mis piernas y lo sentí allí abajo en mi culo.

¿Cómo es que eso iba a entrar en mi interior?

—Solo estoy emocionada, ¿Sí?, nunca había estado con alguien que lo tuviera tan “grande”, estoy ansiosa… mételo hasta el fondo —le dije antes de besarlo de nuevo.

Me separé de él, y me acosté, y abrí mis piernas y la sostuve con mis manos, mientras esperaba a que Frank continuara, cerré los ojos, y trate de concentrarme, pero en ese momento, sentí que me tocaron mi barbilla y la alzo.

—Mírame Anna —me dijo Frank.

—…

—Abre los ojos, ¿Sí?, quiero que me mires ahora, hazlo —ordeno.

Su voz fue más autoritaria que antes, al final le hice caso, y los abrí, y pude mirar a Frank, este último, me dio un beso, y entonces empujo sus caderas contra mí.

Sentí un fuerte empujón allí abajo, y todo su pene entro de golpe en mi interior con mucha fuerza, fue una sensación intensa, y abrace la espalda de Frank y le clave mis uñas, lance un fuerte gemido, pero fue ahogado por sus besos.

Mis piernas temblaron, sentí espasmos, y un dolor agudo palpitante, fue toda una experiencia, y por suerte Frank no continúo moviéndose, y se detuvo unos momentos antes de continuar.

Eso me dio tiempo para que el dolor se me pasara, Frank separo sus labios de los míos, y nos miramos.

—Voy a moverme Anna, ¿Okey? —me dijo.

—Si… hazlo —murmure.

Un momento después Frank, me embistió, grité con fuerza y mis manos se clavaron aún más en su espalda, él empezó a mover sus caderas con intensidad y sentí cada una de las embestidas que me dio.

Frank no se quedó quieto, sino que sus manos fueron explorando mi cuerpo, lo cual me alivio un poco, me gustaba cada uno de sus toques y me hizo olvidar el dolor.

Sus embestidas empezaron a ser más fuertes, pero creo que me estaba acostumbrando, pero seguía doliendo, Frank me tomo de la cintura, y me sentó justo encima de sus piernas con su pene aún en mi interior.

Me dio un beso apasionado, jugamos con nuestras lenguas, antes de que él, me levantara y me hiciera caer sobre su pene, llegando aún más profundo en mi interior

Grité con fuerza, pude sentir aún más adentro de mí, Frank no paro, y me empezó a alzar y dejarme caer una y otra vez sobre su pene, sus besos no pararon en ningún momento, una de sus manos llego a mi zona íntima, y empezó a frotarme allí mientras siguió penetrándome.

Sentí fuertes descargas, recorrer mi cuerpo cada vez que caía encima de él, fue una sensación bastante intensa, el dolor que sentía, ya se había ido casi por completo, y el dolor que quedo se combinó con el placer que estaba sintiendo.

Ambas sensaciones se mezclaron, me gusto en el fondo.

Mientras Frank hacía de las suyas con mi cuerpo, no pude evitar mirarlo un poco, su cara, sus ojos, las expresiones que hacía mientras jugaba con mi cuerpo.

No me resistí al impulso, lo tome de sus mejillas y le clave un beso profundo, y no separe mis labios de los suyos mientras este último seguía penetrándome con furia.

Sentí una rica sensación extendiéndose por mi cuerpo, la cual se volvía más fuerte cuando los dedos de Frank me frotaban, al mismo tiempo que su pene entraba de lleno en mi interior.

Sentí mi cuerpo más ligero, más sensible, y tembloroso, apretaba mis piernas mientras eso que sentía en mi cuerpo aumento, poco a poco fue bajando lentamente, el hormigueo en mi entrepierna se hizo más fuerte, no pude parar de gemir una y otra vez mientras besé a Frank.

No pude resistirlo más, y esos sentimientos placenteros, se acumularon, pude sentir como mi espalda se arqueó instintivamente, abrace a Frank con más fuerza que antes, y entonces fue en ese momento en que llegue al clímax.

Grite con fuerza mientras mi mente se puso en blanco por completo y me olvide de todo, de William, de mi padre, de mi hermanastra, de mi madrastra, de todos, y solo quedo en mi mente ese placer que sentí.

No pude pensar en nada por un buen tiempo, hasta que poco a poco mi mente volvió en sí misma, pero fue en ese momento que sentí, como Frank me jalo de mi cabello, mi cabeza se inclinó un poco hacia arriba, y este último apretó mi cuerpo contra el suyo.

Mis pechos estaban demasiado sensibles, y me dolió un poco cuando sus pectorales apretaban mis pezones, pero no me importo, ya que poco después de eso, escuche un leve gemido de Frank de parte de él.

Unos segundos después, Frank me levanto de golpe, y luego me bajo con mucha fuerza hacia abajo, sentí su pene llegar a lo más profundo dentro de mí, y entonces lo siguiente que sentí, fue un líquido que salió disparado entrar en mi interior.

Frank había echado toda su semilla y la sentí muy bien… se sintió rico por alguna razón.

Fue en ese momento que él se detuvo finalmente y me dejo reposar, seguía abrazada a él, y estuvimos quietos por unos momentos.

—Frank — murmuré.

No me dejo hablar, y un momento después, me dio otro beso en mis labios, y antes de darme cuenta, ya me había arrojado a la cama y se colocó encima de mí.

Nuestras miradas se cruzaron.

Pude ver sus ojos llenos de deseo.

¿Aún no estaba satisfecho?

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