Capítulo 66

La luz del sol se filtraba por las persianas venecianas hasta el suelo de la habitación. Emily leía una revista médica cuando, de repente, una manzana de un rojo brillante rodó sobre su manta.

—Querida, toma un poco de fruta —le sonrió la anciana de la cama contigua, cuyo cabello plateado brillaba ...

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