Capítulo 278: Conexión

En el instante en que Zola se desplomó, ni Gabriel ni Lily tuvieron tiempo de reaccionar.

Cayó como una rama seca quebrada por el viento: las rodillas se le doblaron y se vino hacia el suelo sin emitir un solo sonido.

Gabriel se lanzó hacia ella por puro instinto, gritando:

—¡Zola! ¡Zola!

Se arr...

Inicia sesión y continúa leyendo