Capítulo 125

Después de que las palabras salieron de su boca, un destello de reconocimiento cruzó la mente de Robert: sonaban inquietantemente familiares, pero ahora no era momento de detenerse en eso.

Amelia había recuperado el control de la situación. Dijo sin prisa:

—Te estás acercando a los treinta —coment...

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