Capítulo 31

—¡Sophia! ¡Respóndeme!

—Cariño, díselo.

Separados por una puerta, los dos hombres tenían a Sophia atrapada en medio. La presión desde ambos lados la dejó sin aliento y presa del pánico.

—Robert...

Cada instinto le gritaba que lo apartara, que rompiera el calor de su contacto, pero cuando se topó...

Inicia sesión y continúa leyendo