Capítulo 33

La amiga de Victoria se quedó atónita, completamente desprevenida ante la reacción de Robert: fue dura, incluso hiriente si lo pensabas con detenimiento.

Indignada, endureció el tono.

—Señor Howard, ¿cómo puede usted…?

Pero antes de que terminara, Robert la interrumpió con frialdad.

—Gracias por...

Inicia sesión y continúa leyendo