Capítulo 35

—¿Enojado? —Los ojos de Henry se abrieron de par en par mientras agitaba las manos con rapidez para aclararlo—. En realidad es muy fácil llevarse conmigo. ¡No me gusta enojarme para nada! Creo que los hombres que se enojan todo el tiempo no tienen clase.

Eso hizo que Sophia soltara una risa.

Pensó...

Inicia sesión y continúa leyendo