Capítulo 57

Sofía apretó los labios y luego, de pronto, le sonrió a Robert.

—Entonces acepto.

Ese cambio repentino dejó a Robert atónito. La alegría abrumadora lo dejó, por un instante, sin saber qué decir.

Le sujetó los hombros y la miró fijamente a los ojos.

—¿De verdad? ¿De verdad lo harás?

—Aceptar— y ...

Inicia sesión y continúa leyendo