Forzada por su tío

[Desde el punto de vista de Ramona]

Mis ojos se llenaron de lágrimas y asentí en silencio.

—Buena chica... tan obediente... me vas a hacer sentir orgulloso. Mira qué rojas y brillantes están tus mejillas... ¿te excitaste demasiado?

Asentí una vez más y su expresión cambió instantáneamente. Su ro...

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