Te calentaré más tarde

Me miró a los ojos, me abrazó con fuerza y negó con la cabeza.

—No, mi princesa no es una bruja; nunca lo será...

Dijo la última frase con un tono tan admirador que todas mis ansiedades se desvanecieron y se derritieron en un gran charco en el suelo. Me besó suavemente en la frente. Sonreí y lo ab...

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