Fin de la tortura

[Punto de vista de Ramona]

Con una risa profunda, me mordió con más fuerza, haciéndome gritar de asombro.

— ¡Dios mío! ¡Tío, date prisa, por favor!

Su dedo encontró mi punto más sensible, y me aferré con fuerza a sus anchos hombros. Sentía sus fluidos cálidos deslizándose dentro de mí mientras ...

Inicia sesión y continúa leyendo