Veintitrés

—Solo tú podías ver que estaba sufriendo. Solo tú te preocupaste por entender.

—Calum Scott—


Mis oídos comenzaron a zumbar inmediatamente cuando escuché la voz del hombre de nuevo. Instintivamente arrojé el celular hasta que golpeó el suelo, luego tiré de la manta para cubrirme la cabeza. Ape...

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