Capítulo 76 Solamente te amo

Al llegar a la recepción, Adrián colocó una mano firme en la espalda de Isabella, acercándola posesivamente a él.

Era un gesto claro: no iba a dejarla escapar.

La recepcionista se acercó con una sonrisa.

—Bienvenido, señor.

Adrián, sin devolver el gesto, respondió con frialdad.

—¿Puedes darme m...

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