Capítulo 82 Quiero que nazcas sano

Isabella negó suavemente con la cabeza y suspiró, intentando calmarse.

Adrián la miró con una sonrisa traviesa.

—Si te sientes mejor, ¿puedo tratarte como antes? ¿Qué dices? —bromeó.

Isabella rió, golpeándolo suavemente en el pecho, con lágrimas aún en los ojos.

—Sé un hombre, Adrián. No me quej...

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