Capítulo 23 Te puso en licencia indefinida

Me quedo mirando el corsé, sin moverme para recogerlo.

Él tampoco se mueve del sofá.

Pasan unos minutos en los que ninguno de los dos dice nada. Solo respiro a través del silencio, con el cerebro a toda velocidad, repasando todas las respuestas posibles, todas las excusas que podría darle.

Aunque...

Inicia sesión y continúa leyendo