Capítulo 57 ¿Dijiste que soy todo tuyo?

David se gira boca arriba, liberando las manos y alzándolas hacia mí, pero yo me aparto al instante.

—Ni lo sueñes —chasqueo con la lengua—. No hasta que me respondas —aclaro.

Al ver cómo se le tensa la mandíbula mientras vuelve a dejar las manos sobre la cama, le sonrío con inocencia y subo la ot...

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