Capítulo 111

Elaine en realidad nunca se había quedado dormida.

Un leve crujido sonó a su espalda, y le hizo estallar los nervios al instante.

Abrió los ojos de golpe. En la oscuridad, dos sombras estaban a apenas unos centímetros de ella.

A la luz de la luna que entraba por la ventana, la cuerda tensada entr...

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