Capítulo 127 Capítulo 127

El taxista, un hombre curtido con ojos amables, hablaba un inglés entrecortado, pero entendió bastante bien sus gestos cuando ella señaló la dirección que había escrito en un papel arrugado. La cocina comunitaria estaba encajada entre una clínica y una iglesita, con el techo de lámina brillando bajo...

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