Capítulo 142 Capítulo 142

Él miró hacia su hombro como si se hubiera olvidado de él.

—Está bien.

—No está bien, hay sangre—

—Ya dejó de sangrar —se acomodó en el asiento, con una leve mueca de dolor—. Es solo una quemadura. La bala me rozó ayer, nada más.

—¿Nada más? —ella no podía creer lo que oía—. ¿Te dispararon y no ...

Inicia sesión y continúa leyendo