Capítulo 31 Capítulo 31

La segunda fue que a pesar de exponerme para el placer del señor Peterson, no llegué a ver su polla.

Tenía sentido, claro. Sabía por experiencia que podía correrme sin necesidad de que se exhibiera, así que ¿por qué sentiría la necesidad de hacerlo? No tenía forma de saber de mi amor platónico, de ...

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