Capítulo 36 Capítulo 36

Pero así fue, por supuesto.

¿Bien?

Mi mente iba a mil por hora. No podía estar pensando en esto. ¿Verdad?

No. No, claro que no. Amaba a mi esposo. Amaba a Aaden. Era cien por ciento feliz en mi matrimonio; aparte de este estúpido enamoramiento, jamás me había descarriado.

No es que esto fuera un...

Inicia sesión y continúa leyendo