Capítulo 42 Capítulo 42

Lentamente, con paso decidido, me acerqué a la silla vacía del Sr. Peterson. Caí de rodillas y junté las manos como si estuviera en la iglesia.

—Por favor, señor. —dije, girando la cabeza para mirarlo. —Por favor... déjame masturbarte. —

Una oleada de satisfacción me recorrió el cuerpo al ver al S...

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