Capítulo 27 tengo que chuparle el coño

Al menos en toda la mañana su jefe no la jodió con su molesta actitud de pervertido, pudo hacer su trabajo, aunque con ciertas fallas. Más era lo que llamaba a su hermana que lo que hacía por si sola.

Para cuando llego la hora del almuerzo, Catrina almorzaba en el cafetín de la empresa. Tenía un mom...

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