Capítulo 76 no se detuvo y continuo

Catrina ya no lograba contenerse más, estaba demasiado excitada como para continuar reprimiendo las ganas de no acabar. La castaña se aferra del espaldar de la silla y menea más rápido sus caderas contra la polla de Dorian hasta que entre abre los labios y empieza a gemir.

Dorian cubre su boca para ...

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