Capítulo 64 SOLO PARA MÍ

—Tan jodidamente apretada. dios, te he echado de menos— gruñó, mordiéndose los labios. Tenía el pelo revuelto y sudaba por la frente y el cuerpo, mientras bajaba la mirada hacia donde su polla desaparecía entre mis paredes... Se ve tan jodidamente bien, maldita sea.

—Alejandro, por favor, más rápid...

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