Capítulo 54

¡Una oportunidad perfecta!

Catherine apenas vaciló; su mano suave y fresca se lanzó hacia adelante para sujetar con delicadeza la muñeca de Cecil.

—¡Estás herido! —exclamó.

Sus elegantes cejas se fruncieron y su hermoso rostro se llenó de preocupación.

—Te pasó cuando sujetaste a Terrence, ¿verd...

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