Capítulo 12 VAMOS A LA CENA

SAMANTHA

Los dos nos tumbamos en su cama enredados con los miembros del cuerpo del otro, sus dedos recorrían mi magullado vientre. Mi cabeza se giró ligeramente para mirarle, él miraba intensamente mi piel manoseada.

—¿Te duele?— Habló en voz baja.

—Ya no—. susurré.

No te preocupes, conseguiré m...

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