Capítulo 124 Alexander

Miro la hora en mi teléfono y no imaginé que fuera tan tarde, es hora de irnos. La hija de Talía es un encanto. Le paso la bebé a Marcos y ella empezó a llorar, estiraba sus manitas hacia mí, todos estaban sorprendidos, incluso yo. La tomé nuevamente y se calmo, me sonríe porque sabe que ganó la bat...

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