Capítulo 32

—¿Por qué no te esquivaste?

Quincy miraba el rostro pálido de Scarlett, su pequeño cuerpo temblando como una hoja en el viento.

No había querido hacerlo.

Solo estaba tan enojado, tan asustado.

Asustado de que ella lo abandonara, tal como Lavinia había dicho.

—¿Por qué no te apartaste?

Su grito...

Inicia sesión y continúa leyendo