Capítulo 33

La lluvia caía como una cascada celestial, azotando las ventanas del Porsche de Allegra. Los limpiaparabrisas se movían frenéticamente de un lado a otro en un intento inútil de despejar la vista.

La calefacción del auto estaba al máximo, pero Scarlett no sentía su calor. Estaba empapada hasta los h...

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