Capítulo 121 121

Era tan erótico, se sentía tan bien y a gusto, amada y apreciada, que en el momento que Mateo soltó aquello, Elizabeth fue hacia adelante, apoyando sus manos en el fornido pecho del empresario, sus movimientos fueron aún más potentes, no solo porque ella brincaba sobre él, también era Mateo que salí...

Inicia sesión y continúa leyendo