Capítulo 130 130

Alfonso abrió sus ojos, alterándose de inmediato, pues estaba atado a una silla y no era solo eso, su cabeza estaba fija, gracias a un metal que rodeaba su cabeza y lo obligaba a tener su rostro viendo el techo.

— ¿Qué sucede? ¿Quién está allí? ¡ayuda! — grito con desespero al sentir el metal rodea...

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