Capítulo 37 37

Mateo me besa, ahora con más rudeza, me gusta, me encanta sentir su calor, sus músculos duros, su aroma embriagador, y me excita aún más cuando rompe mi ropa interior, misma que él compro y que fantaseé pensando que él en persona la había escogido, ahora quizás no era solo una fantasía.

Un pequeño ...

Inicia sesión y continúa leyendo