Capítulo 87 87

—Stefano. — solo eso le basto al fortachón para caer en cuenta que había hablado de más.

— ¿Puedo dormir en tus brazos? — consulto Nazareno poco dispuesto a perder una oportunidad de ser cargado.

— Claro que sí. — se apresuró a decir al tiempo que sacaba al pequeño de los brazos de Mateo.

— Nunca...

Inicia sesión y continúa leyendo