Capítulo 90 90

— No eres una ninfómana, no necesitas ese orgasmo. — rebatió Mateo tomando su pie y masajeándolo, mientras Elizabeth comenzaba a sentirse cada vez más frustrada.

— Comprendo el punto. — Mateo sonrió, y luego la giro. — No debo ser terca. — casi grito aquello, ya que la mano de Mateo azoto una de su...

Inicia sesión y continúa leyendo