Capítulo 89

—Dante—

Lola se quedó allí, pateó la puerta detrás de ella, abrió su bata, la dejó caer al suelo y se presentó ante mí como el festín que era. No esperé a que me lo dijeran; era el momento de complacerla. Me resultaba imposible sacudirme la sensación de que se había olvidado por completo de mí. For...

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