Capítulo 31 Capítulo 30

Brisa:

Se lleva la mano a su colorada mejilla. Sus ojos vuelven a llenarse de lágrimas, y yo comienzo a sentirme un poco mal por lo que acabo de hacer. 

«Le he golpeado.»

Está bien, sí, tengo que admitir que se la tenía muy merecida por acusarme de cosas que no tenían absolutamente nada que ver, y p...

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