Capítulo 125 Capítulo ciento veinticinco

Raikin sonríe de medio lado.

—Qué lástima, nena. Tú no fuiste justa primero. —Toma otro bocado de comida y desliza el dedo por la planta de mi pie. Da justo en mi punto más sensible a las cosquillas y prácticamente chillo, retorciéndome en mi asiento para intentar alejar mi pie de él.

Miro a Reece...

Inicia sesión y continúa leyendo