12. Sé mi amor

—No te voy a obligar —dijo Alendra.

Edwin levantó la cara y miró a su padre.

—La hiciste mi esposa sin consultarme en absoluto, y la colocaste en mi casa sin permiso, ¿y ahora es tan fácil para ti retirar todo? Eres increíble, papá. Haciendo de las personas un objeto —dijo Edwin.

Alendra no parec...

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