50.

Edwin fue el primero en abrazarla, dándole a Aneska un poco de libertad ahora, envolviendo sus brazos alrededor del cuerpo de Edwin. La sensación de comodidad, calidez y seguridad hizo que Aneska se calmara. No queriendo que su fobia se activara, Aneska no miró por la ventana, solo dirigió su mirada...

Inicia sesión y continúa leyendo