Capítulo 12 El punto de vista de Riley

Los pasillos se habían vuelto a quedar en silencio, el tipo de silencio que sigue a una tormenta pero promete otra.

El café aún se aferraba a mi piel, enfriándose en senderos pegajosos contra mi camisa. Mi pulso no había decidido si debía ralentizarse o seguir corriendo por su vida.

—Vivienne —dij...

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