Capítulo 14 Orgullo herido

ANTONELLA

​Cierro la puerta del taller de costura con tanta fuerza que el vidrio templado vibra peligrosamente. Apoyo la espalda contra la madera, cierro los ojos con frustración y respiro hondo para intentar apagar el fuego idiota que siento recorriéndome las venas.

​—Estúpido, cínico, arrogante ...

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