Capítulo 24 Orgullo en pantunflas

ANTONELLA

​Avanzo hacia el ascensor a zancadas, con la mandíbula apretada y la furia burbujeándome en el pecho. Llevo la camisa de Marco que me queda gigante, las pantuflas suaves del penthouse y cero paciencia para soportar dramas de ricos conchudos. ¡Que se quede con su club de fans despeinadas y...

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