Capítulo 51 De hecho

Serena no esquivó a tiempo. La bofetada le dio de lleno en la cara.

Pero se recuperó rápido. Agarró un vaso de la mesa y se lo lanzó a Alan.

Él se apresuró a agacharse para esquivarlo.

Serena corrió hacia la puerta, su risa fría y cortante. —¿De verdad quieres jugar a este juego? Hablemos de cómo...

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