Capítulo 8 Capítulo 8

Sus manos juguetonas tocaron mi espalda y mi cadera y ahí donde tocaba prendía fuego en mi piel. Jugueteé con su lengua apenas consciente de que estábamos a mitad de la sala con varios de sus amigos y otros cuantos de los míos como espectadores.

No me importó. Llevaba años esperando ese momento y n...

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